
El cerebro neurodivergente con doble excepcionalidad suena a fenómeno fascinante y complejo. Las personas que tenemos estas características presentamos, cierto es, una estructura y funcionamiento cerebral únicos que se desvían de los patrones típicos de desarrollo neurológico, lo que nos permite procesar información de manera más rápida, profunda y creativa. Sin embargo, esta ventaja también puede implicarnos ciertos desafíos en términos de adaptación social, sobre todo en ambientes lineales y sin cambios.
Una de las características principales del cerebro neurodivergente con doble excepcionalidad como es mi caso es la capacidad para establecer conexiones rápidas entre ideas, mi cerebro funciona con un procesamiento de información hiperconectado, lo cual permite abarcar múltiples perspectivas en cuestión de segundos. Esta habilidad, aunque poderosa, también puede ser abrumadora o estresante.
Personalmente suelo entrar en cataclismo cuando experimento una sobrecarga sensorial o de pensamientos, debido a la velocidad y profundidad de mis procesos mentales, lo que a veces me lleva a tener dificultades en situaciones sociales convencionales, como el bloqueo corriendo el otro día o alguna vez que me visto lidiando con carácteres de amabilidad dudosa. Un dato curioso es que en momentos de estrés máximo o de gestion de mil temas a la vez mi cerebro ACI se ilumina cual bombilla y no para, es increíble cuando entro en modo “velocidad de crucero”, me encanta!!
La alta sensibilidad emocional es otra faceta importante del cerebro neurodivergente con doble excepcionalidad. Experimentar las emociones con una intensidad mayor a la habitual, puede ser tanto un regalo como un reto. La intensidad emocional, combinada con una mayor capacidad de empatía, puede facilitar la comprensión profunda de los sentimientos y pensamientos ajenos, pero también me convierte en una persona más vulnerables por sentirme saturada por el entorno social o las expectativas externas. Durante mi infancia estos rasgos eran interpretados como vergüenza o timidez, cuando en realidad son una manifestación de mi sensibilidad.
Al ser percibida como “mas capaz”, muchas veces se ignoran los desafíos a los que me enfrento en mi vida diaria. Aunque poseo habilidades excepcionales, también necesito un gran apoyo emocional y herramientas de gestión del estrés (en mi caso deporte, alimentación y descanso) para minimizar la presión interna y externa significativa por cumplir con altos estándares.
Otro aspecto relevante es cómo proceso la información de una manera que desafía las normas de comunicación y relación social establecidas; tener un pensamiento fuera de lo común, me permite aportar ideas innovadoras pero también me dificulta la adaptación a un entorno social que premia la conformidad y el pensamiento genérico.
Mi talón de aquiles con diferencia, mi mayor desafío.. mi sensibilidad emocional y el reflexionar en exceso sobre todas las experiencias de cada día a todos los niveles. A menudo, la presión de estar a la altura de mis expectativas y las de los demás me genera un agotamiento mental considerable.
El truco? Aceptación, paciencia, comunicación, resiliencia y… tiempo ❤️

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